La mayoría de los buques con conexiones noruegas han abandonado el Estrecho de Ormuz y el Golfo Pérsico, según declaraciones del director de preparación, Audun. Aproximadamente quince embarcaciones permanecen en la zona, aunque todas las que expresaron deseo de salir ya lo han hecho. Esta salida se produce en un contexto de crecientes tensiones en la región, sin que se especifiquen las razones exactas que motivaron la partida de los buques. Las autoridades noruegas han estado monitoreando la situación de cerca y facilitando la salida de las embarcaciones. No se han reportado incidentes directos que involucren a buques noruegos hasta el momento. La situación sigue siendo volátil y se mantiene la vigilancia en el área. Se desconoce si habrá más movimientos de buques en el futuro cercano.