El Defensor del Pueblo de Noruega ha identificado un alto riesgo de que pacientes en la unidad de psiquiatría aguda del Hospital de Nordland hayan sido sometidos a restricciones físicas – el uso de cintas de seguridad – de manera ilegal. La investigación se centra en la falta de documentación adecuada y el cumplimiento de los procedimientos legales necesarios para justificar estas intervenciones. Se cuestiona si las restricciones se aplicaron sin la debida evaluación individual de cada paciente y sin el consentimiento informado requerido. El Defensor del Pueblo insta al hospital a revisar sus prácticas y garantizar el cumplimiento de la ley. La práctica de inmovilización física en entornos de salud mental es un tema delicado, y su uso indebido puede constituir una violación de los derechos humanos de los pacientes. Las autoridades sanitarias locales han sido notificadas y se espera que tomen medidas correctivas. Se están revisando casos específicos para determinar el alcance del problema.