El gobierno de Noruega está considerando abandonar la construcción de uno de los edificios planificados en la tercera fase del nuevo complejo gubernamental en Oslo. Esta propuesta implica una modificación a los planes originales de reconstrucción del área tras los ataques terroristas de 2011. La decisión se basa en evaluaciones de costos y cambios en las necesidades de espacio de las diferentes instituciones gubernamentales. Se argumenta que la supresión de este edificio permitiría una optimización de los recursos financieros destinados al proyecto. El gobierno enfatiza que la funcionalidad y seguridad del nuevo complejo gubernamental no se verán comprometidas. Se espera un debate parlamentario sobre esta propuesta antes de su aprobación final, donde se analizarán las implicaciones a largo plazo de esta modificación. La ubicación específica afectada por esta posible eliminación se encuentra dentro del área de desarrollo del nuevo complejo en Oslo.