La selección noruega ha llegado a Dallas, Texas, donde enfrentará su partido de dieciseisavos de final. La ciudad experimenta actualmente una ola de calor con temperaturas que alcanzan los 37 grados Celsius. Estas condiciones climáticas extremas representan un desafío adicional para el equipo noruego. Se espera que el calor afecte el rendimiento físico de los jugadores durante el encuentro. Las autoridades locales y el equipo técnico están tomando precauciones para mitigar los efectos de la alta temperatura. El partido se presenta como un reto tanto deportivo como climático para los visitantes. La adaptación al calor será clave para el desempeño de la selección noruega.