Bård Hoksrud, del partido Frp, llevó el caso de las bandas de baile noruegas y las regulaciones de la aduana al Stortinget, el parlamento de Noruega. Hoksrud solicitó a Jens Stoltenberg que reconsiderara las medidas implementadas por la administración de aduanas. El Stortinget intervino para revisar las regulaciones que afectaban a las bandas de baile noruegas, particularmente en relación con los aranceles y los requisitos de documentación para presentaciones en el extranjero. La intervención parlamentaria busca aliviar las dificultades que enfrentaban estas bandas para actuar en Suecia y otros países. Se esperaba que las regulaciones, consideradas excesivamente estrictas, obstaculizaran su capacidad de trabajar y competir. La decisión del Stortinget ha sido recibida con alivio por parte de la industria musical de baile en Noruega.