La líder del Partido Høyre, Ine Eriksen Søreide, anunció que su partido no apoyará la extensión del recorte del impuesto al combustible a partir del 1 de septiembre. Argumenta que la situación económica ha cambiado desde marzo, cuando se implementó inicialmente el recorte, y que ya no existe una crisis extraordinaria. Søreide señala la disminución del precio del petróleo, que ha bajado de 120 a 80 dólares por barril, como un factor clave en esta decisión. En cambio, propone implementar reducciones de impuestos más amplias para individuos y empresas, una política que Høyre ha defendido durante años. La decisión de Høyre podría significar que no habrá mayoría en el Parlamento para extender el recorte fiscal. Søreide enfatizó la necesidad de una política fiscal responsable y adaptada a las condiciones económicas actuales. La líder del partido considera que las reducciones de impuestos generales son más beneficiosas a largo plazo que el mantenimiento del subsidio al combustible.