La victoria de Noruega sobre Irak en el Mundial de fútbol, con un marcador de 4 a 1, parece haber tenido un impacto en el tráfico matutino. Observadores reportan una inusual calma en las calles de Oslo durante la hora pico. Se atribuye esta disminución del tráfico a que muchos aficionados prefirieron permanecer en sus hogares tras el partido nocturno. La ausencia del habitual congestionamiento sugiere que la victoria deportiva influyó en los patrones de desplazamiento de los ciudadanos. Las autoridades no han emitido aún un comunicado oficial al respecto, pero confirman la observación de un flujo vehicular menor. Este fenómeno destaca el interés y la pasión de los noruegos por su selección nacional.