Marius Borg Høiby, actualmente en detención preventiva, cumple su arresto domiciliario en la lujosa residencia real de Skaugum. A pesar de estar sujeto a un brazalete electrónico, disfruta de condiciones de vida privilegiadas en lugar de estar en prisión. Esta situación ha generado controversia, ya que se cuestiona la igualdad de trato ante la ley. Las autoridades noruegas permitieron este arreglo, permitiéndole a Høiby residir en su hogar familiar. Se desconoce la duración de esta medida y el impacto que tendrá en el desarrollo del caso legal en curso. El debate público se centra en si el estatus y conexiones familiares de Høiby influyeron en esta decisión. La transparencia sobre las condiciones de su arresto domiciliario sigue siendo un tema de interés público.