Haakon VIII ha ascendido al trono de Noruega tras una ceremonia ante el Parlamento. La coronación se vio marcada por la notable ausencia de su esposa, la reina Mette-Marit. Su ausencia se debe a una delicada convalecencia, lo que añade una capa de tristeza a este momento histórico. No se han revelado detalles específicos sobre la enfermedad de la reina, pero se sabe que ha estado luchando por su salud. El rey Haakon, a pesar de la circunstancias, cumplió con su deber constitucional. Este evento marca el inicio de un nuevo reinado para Noruega, comenzando en un contexto íntimo y reservado para la familia real. La nación observa con preocupación la salud de la reina Mette-Marit y aguarda noticias sobre su recuperación.