La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) elogió la gestión económica de Noruega, presentando un informe positivo al ministro de Finanzas, Jens Stoltenberg. El análisis destaca la solidez de la economía y la política monetaria del país escandinavo. Sin embargo, la OCDE expresó preocupación por el elevado gasto público, las subvenciones estatales y los sistemas de apoyo. También se identificó como áreas de riesgo el alto nivel de impuestos, el creciente endeudamiento de los hogares y el declive en los resultados académicos de la educación primaria. El informe, una revisión bienal, insta a Noruega a abordar estos desafíos para mantener su estabilidad económica a largo plazo. La OCDE subraya la necesidad de un equilibrio entre el bienestar social y la sostenibilidad fiscal.