El gobierno noruego planea legislar para garantizar el acceso a materiales didácticos impresos en las escuelas primarias, según anunció el primer ministro Jonas Gahr Støre. La medida busca priorizar la disponibilidad de libros físicos en las escuelas, enviando una señal clara a los municipios sobre la importancia de estos recursos. Además, se revisarán los planes de estudio para definir con mayor claridad los contenidos que deben aprender los alumnos. Este cambio permitirá a los profesores centrarse en las metodologías de enseñanza. Se prestará especial atención al fortalecimiento de las habilidades matemáticas en diversas asignaturas. La iniciativa responde a la necesidad de asegurar recursos educativos adecuados para todos los estudiantes. El gobierno considera que los libros de texto físicos son un componente esencial del proceso de aprendizaje.