Las selecciones de Francia y Noruega han expresado preocupaciones sobre las condiciones del campo de juego en el MetLife Stadium durante el Mundial Femenino. Específicamente, la selección noruega ha manifestado su descontento por la dureza del césped, considerándola peligrosa para las jugadoras. Esta situación ocurre antes de su partido contra Filipinas. Las jugadoras noruegas temen lesiones debido a la superficie, que describen como inusualmente rígida. La FIFA ha sido notificada sobre el problema y se espera una evaluación de las condiciones del campo. Este incidente se suma a las quejas previas de Francia sobre el estado del césped en el mismo estadio.