Noruega ha anunciado una contribución de 3.100 millones de coronas noruegas al Fondo Africano de Desarrollo (ADF) para el período 2026-2028. Estos fondos se dirigirán a los 37 países más pobres del continente africano, con el objetivo de fortalecer sus instituciones estatales y mejorar la gestión económica. La iniciativa busca promover el empleo digno y salarios justos como herramientas clave para combatir la pobreza. Según el ministro de Desarrollo, Åsmund Aukrust, el ADF es un actor fundamental en este proceso debido a su legitimidad entre los países africanos. La inversión noruega se centrará en apoyar proyectos que fomenten un crecimiento económico sostenible y una gobernanza eficaz. Se espera que esta contribución tenga un impacto significativo en la reducción de la pobreza y la mejora de las condiciones de vida en la región.
