Miles de personas se congregaron en el centro de Oslo la noche del 16 al 17 de junio para presenciar el partido entre las selecciones de fútbol de Noruega e Irak. La expectación por el encuentro ha generado una gran afluencia de público en la capital noruega. Las autoridades locales han tomado medidas para garantizar la seguridad y el orden público durante la celebración del evento deportivo. El partido atrajo a una multitud considerable, evidenciando el interés por el fútbol internacional en Noruega. Se reportó una alta concentración de aficionados en diversas zonas céntricas de la ciudad. La atmósfera en Oslo fue festiva, aunque con un despliegue policial visible. El resultado del partido no se menciona en la información disponible.