Un aficionado noruego ha captado la atención en el Mundial Femenino de Fútbol por negarse a participar en el gesto viral de remada inspirado en los vikingos que realizaban sus compatriotas. El hombre, identificado como un disidente, se mantuvo sentado durante las celebraciones del equipo, protagonizando una protesta individual. Explicó que considera la acción como una “idea estúpida” y no comparte el entusiasmo generalizado. Su actitud, captada por las cámaras de televisión, ha generado debate en redes sociales y medios de comunicación. El aficionado noruego afirma no arrepentirse de su postura y defiende su derecho a expresar su opinión. El incidente refleja la diversidad de reacciones ante las muestras de fervor patriótico durante el torneo.