La organización ambientalista Esa ha solicitado al gobierno noruego explicaciones sobre la persistencia de vertidos de residuos mineros en el fiordo de Førdefjorden, a pesar del fallo del Tribunal Supremo. El Tribunal Supremo había dictaminado previamente que los vertidos eran ilegales, sin embargo, la práctica continúa. Esa argumenta que la continuación de estos vertidos representa una violación de las regulaciones ambientales y un desprecio por la decisión judicial. La organización exige transparencia y una justificación clara por parte de las autoridades. El gobierno noruego aún no ha respondido formalmente a la solicitud de información. Este caso ha generado controversia y preocupación entre grupos ecologistas y residentes locales, quienes temen por el impacto ambiental a largo plazo en el fiordo. La situación plantea interrogantes sobre la aplicación efectiva de las leyes ambientales en Noruega.
