La empresa Ventyr ha solicitado al Ministerio de Energía de Noruega una prórroga de un año en el plazo de concesión para el proyecto de energía eólica marina Sørlige Nordsjø II, posponiendo su inicio hasta el otoño de 2027. Esta decisión implica la suspensión de importantes contratos con proveedores, justificada por las dificultades económicas actuales. La solicitud se produce en un contexto de fuerte oposición local y de la organización Motvind Norge, preocupadas por el impacto ambiental del proyecto en la región de Agder. Según Anne Knausgård, directora de Ventyr, la energía eólica marina es un sector en desarrollo en Noruega, sujeto a las fluctuaciones del mercado. La empresa argumenta que no está aislada de los desafíos que enfrenta la industria eólica a nivel global. El retraso subraya la complejidad de desarrollar proyectos de energía renovable a gran escala, considerando tanto factores económicos como preocupaciones ambientales y sociales.