La independencia del Ministerio Público es un principio fundamental para el funcionamiento del estado de derecho. Actualmente, esta independencia no está explícitamente consagrada en la Constitución noruega, lo que genera debate sobre su protección a largo plazo. Expertos y juristas abogan por incluir este principio constitucionalmente para fortalecer la separación de poderes y garantizar la imparcialidad en la persecución penal. Esta medida busca proteger al Ministerio Público de influencias políticas y asegurar que pueda llevar a cabo sus funciones de manera objetiva. La propuesta pretende reforzar la confianza pública en el sistema judicial y asegurar la integridad del proceso legal. Se argumenta que una Constitución que reconozca explícitamente la independencia del Ministerio Público fortalecería las bases democráticas del país.