El gobierno de Noruega anunció el lunes su intención de prohibir parcialmente y temporalmente el uso de gafas inteligentes en ciertos lugares públicos. La medida busca abordar los riesgos de violación de la privacidad, especialmente la grabación de imágenes sin el conocimiento de las personas filmadas. Esta decisión surge de preocupaciones sobre el potencial uso indebido de la tecnología para la vigilancia y la recopilación de datos personales. Las autoridades noruegas quieren evitar que los ciudadanos vivan con el temor de ser grabados sin su consentimiento. La prohibición se aplicará en lugares donde se espera una mayor vulnerabilidad a la privacidad. Se espera que esta medida genere debate sobre el equilibrio entre innovación tecnológica y la protección de los derechos individuales en Noruega.