Los recientes disturbios antiinmigración en Belfast han estado acompañados de incendios y actos de vandalismo contra viviendas. Según informes de The Guardian, la policía de Irlanda del Norte había sido alertada meses atrás sobre la circulación de una “lista de ataque” en círculos de extrema derecha. Esta lista contenía direcciones que posteriormente fueron blanco de los ataques durante los disturbios. Las autoridades investigan la conexión directa entre la lista y los actos violentos. Los incidentes han generado preocupación por el aumento de tensiones relacionadas con la inmigración en la región. La policía continúa investigando para identificar a los responsables y prevenir futuros actos de violencia. Se desconoce el número exacto de direcciones incluidas en la lista, pero su existencia confirma una planificación previa de los ataques.