Corea del Norte ha puesto en servicio un destructor de 5.000 toneladas, según informaron medios estatales este miércoles. El líder Kim Jong Un destacó la nave como prueba del avance de las capacidades navales nucleares del país y su creciente poderío militar en el mar. El despliegue se produce en un contexto de tensiones regionales y sanciones internacionales impuestas a Pyongyang por su programa nuclear. El nuevo buque de guerra representa una demostración de fuerza y una señal de la determinación norcoreana de fortalecer su armada. Analistas sugieren que esta acción podría ser una respuesta a las recientes maniobras militares conjuntas de Estados Unidos y Corea del Sur. La presentación del destructor subraya la ambición de Corea del Norte de convertirse en una potencia marítima con capacidad de disuasión nuclear.
