El líder norcoreano Kim Jong Un ha ordenado la construcción de dos buques de guerra al año durante los próximos cinco años, con el objetivo de fortalecer significativamente la capacidad naval del país. Esta iniciativa busca modernizar y expandir la flota, considerada actualmente la rama más débil de las fuerzas armadas norcoreanas. Kim Jong Un expresó su deseo de llevar las capacidades navales “más allá de la imaginación”, sin detallar las especificaciones de los nuevos buques. Analistas sugieren que esta estrategia podría estar relacionada con el aumento de tensiones regionales y la búsqueda de una mayor capacidad de disuasión. La medida representa una inversión considerable en el sector naval y un cambio en la estrategia militar de Corea del Norte. El plan quinquenal busca contrarrestar las vulnerabilidades existentes y proyectar una imagen de mayor poderío militar en la región.