El anfitrión del Mundial de 2026, que se disputará en Estados Unidos, Canadá y México, ha generado gran expectación entre los aficionados al fútbol a nivel global. Tras el torneo celebrado en Qatar, la atención se centra ahora en Norteamérica. La magnitud del evento, al ser la Copa del Mundo más grande en su historia, plantea interrogantes sobre su organización y costos. Algunos críticos lo consideran un evento excesivamente comercializado, un "vaivén" costoso en tres países. Sin embargo, la ilusión por el fútbol y la competencia internacional prevalece entre los seguidores del deporte. La preparación para el Mundial 2026 ya ha comenzado, marcando el inicio de una nueva era para el fútbol en la región.