Una intensa ola de calor amenaza la producción agrícola en la región de Normandía, Francia. La combinación de altas temperaturas del suelo y vientos cálidos está provocando un rápido deterioro de los cultivos, fenómeno conocido como el “efecto secador”. Este efecto puede marchitar las plantas en cuestión de horas, poniendo en peligro la cosecha. Expertos temen un impacto significativo en la producción de alimentos de la región. FRANCE 24 reporta que las condiciones climáticas extremas representan un desafío para la agricultura local. Se evalúan las pérdidas potenciales y se buscan estrategias para mitigar los daños. La situación subraya la vulnerabilidad del sector agrícola ante el cambio climático.