Durante casi un siglo, las aerolíneas comerciales han perseguido un objetivo fundamental en la industria aeronáutica. El propósito es lograr la conexión de dos puntos opuestos del globo terrestre mediante un único trayecto. Este ambicioso proyecto implica la realización de un vuelo sin interrupciones. La duración estimada de dicho desplazamiento alcanzaría las 20 horas de vuelo continuo. Este hito representaría la máxima capacidad de alcance de la aviación comercial actual. El objetivo final es eliminar la necesidad de escalas en rutas transcontinentales extremas. De este modo, se buscaría optimizar la conectividad global a través de un solo viaje.