El Centro Nacional de Salud Pública de Mongolia advierte sobre los riesgos de almacenar alimentos y bebidas en envases no destinados a uso alimentario, como los de plástico azul y amarillo. Estos recipientes, originalmente diseñados para uso industrial, pueden liberar sustancias químicas peligrosas en los alimentos, especialmente cuando se exponen a la luz solar, altas temperaturas o se reutilizan repetidamente. La advertencia se centra en el almacenamiento de productos lácteos como leche, yogur, y bebidas tradicionales como el airag y el kumis. Se recomienda utilizar recipientes de acero inoxidable (marcas 304/316), vidrio, madera tradicional o envases con certificación para alimentos. Estudios revelan que más del 70% de estos envases problemáticos son importados de China y contienen altos niveles de metales pesados. Las autoridades sanitarias instan a usar únicamente envases apropiados para el almacenamiento y transporte de agua y alimentos.