El Premio Nobel de Química 2023 ha sido otorgado conjuntamente a Henri Kagan de Francia y Kenso Soai de Japón. La Real Academia Sueca de Ciencias reconoció su trabajo pionero en el desarrollo de un proceso que simplifica la fabricación de fármacos. Sus descubrimientos han resultado cruciales para los químicos que diseñan reacciones destinadas a la producción de productos farmacéuticos. Específicamente, su investigación se centra en la catálisis asimétrica, permitiendo la creación de moléculas complejas con una precisión excepcional. Este avance facilita la producción de medicamentos más efectivos y seguros. El proceso desarrollado por Kagan y Soai reduce significativamente los costos y la complejidad de la fabricación farmacéutica a nivel mundial.