El líder del partido ODS, Martin Kupka, intentó calmar las tensiones generadas por la propuesta de la ministra de Justicia, Eva Decroix, y el jefe de los diputados, Marek Benda (ambos ODS), de flexibilizar las normas del certificado infantil. Este certificado impide que condenados por ciertos delitos violentos o sexuales trabajen con menores en la República Checa. La propuesta original provocó indignación la semana pasada. Kupka enfatizó que el ODS no apoyará ninguna reducción de penas para los perpetradores de estos crímenes. Su declaración busca disipar las preocupaciones sobre la posible indulgencia hacia abusadores infantiles. El debate se centra en el equilibrio entre la rehabilitación y la protección de los niños en la República Checa. La postura de Kupka reafirma el compromiso del partido con la seguridad infantil.