La concejala Tamara Milenković Kerković, en nombre de la asociación "Nišlije da se pitaju" (Los ciudadanos de Niš tienen derecho a opinar), denunció el gasto de un millón de dinares en la remodelación de dos vehículos antiguos pertenecientes al ayuntamiento. La inversión consistió en cubrir los vehículos con césped artificial de plástico, generando controversia entre los ciudadanos. La asociación critica la asignación de fondos públicos a este proyecto, considerándolo un uso inapropiado de los recursos municipales. Argumentan que el dinero podría haberse destinado a necesidades más urgentes y prioritarias para la comunidad. La oposición local se ha sumado a las críticas, exigiendo transparencia en la gestión de los fondos públicos. Las autoridades municipales aún no han emitido una declaración oficial al respecto. El caso ha generado un debate público sobre la responsabilidad y la eficiencia en el gasto público en Niš.