Elias, un niño noruego de 9 años, ha ideado una solución para poder seguir los partidos de la Eurocopa a pesar de sus horarios nocturnos. El joven aficionado al fútbol ha encontrado la manera de combinar su pasión por el deporte con la necesidad de descansar. Según sus declaraciones, si Noruega gana, será "el hombre más feliz del mundo". La estrategia de Elias permite que pueda disfrutar de los encuentros sin sacrificar sus horas de sueño, demostrando ingenio y entusiasmo por el torneo. Su historia ha captado la atención local, destacando el fervor futbolístico entre los más jóvenes durante la Eurocopa. La iniciativa del niño refleja el impacto del campeonato en la población noruega.