La bolsa de Tokio experimentó un fuerte repunte este jueves, impulsada por el acuerdo de cese al fuego entre Estados Unidos e Irán. El índice Nikkei superó por primera vez en su historia la barrera de los 71.000 puntos. Este incremento se atribuye al aumento de la demanda de activos de riesgo tras la reducción de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio. Los inversores reaccionaron positivamente a la noticia del alto el fuego, anticipando un impacto favorable en la economía global. El Nikkei cerró la sesión con un aumento significativo, consolidando una tendencia alcista observada en las últimas semanas. Analistas señalan que la mejora en el sentimiento del mercado también se debe a expectativas de recuperación económica. El acuerdo entre Washington y Teherán ha aliviado la incertidumbre en los mercados financieros internacionales.