Siete jóvenes nigerianas, en su mayoría adolescentes, fueron víctimas de una red de trata de personas que las obligó a la explotación sexual. Las sobrevivientes relatan haber sido forzadas a mantener relaciones sexuales con clientes incluso durante el embarazo. La red criminal se aprovechó de la confianza de las víctimas, involucrando a conocidos como amigos, familiares y miembros de la comunidad en el proceso de captación. Las mujeres fueron sometidas a condiciones de explotación y abuso sistemático. Las revelaciones, publicadas por Vanguard News, exponen la brutalidad de esta forma de trata. Las autoridades nigerianas no han emitido declaraciones al respecto hasta el momento. Este caso pone de manifiesto la vulnerabilidad de las jóvenes y la necesidad de fortalecer las medidas de prevención y protección contra la trata de personas.
