El exjefe de Estado nigeriano, Abdulsalami Abubakar, ha revelado que políticos de la época recibieron dinero tanto de Moshood Abiola como de Bashir Tofa durante la crisis electoral de junio de 1993. Estas revelaciones exponen la duplicidad de algunos actores políticos que, aparentemente, buscaban beneficiarse de ambos lados del conflicto. Abubakar no identificó a los políticos involucrados, pero sí confirmó que ambos candidatos presidenciales distribuyeron fondos. La crisis de junio de 12 se refiere a la anulación de las elecciones presidenciales de 1993, ampliamente consideradas como las más libres y justas en la historia de Nigeria. Esta anulación generó una gran inestabilidad política y social en el país. Las declaraciones de Abubakar arrojan nueva luz sobre las motivaciones y acciones de los políticos durante este período turbulento de la historia nigeriana. Se espera que esta información reabra el debate sobre la necesidad de transparencia y rendición de cuentas en la política nigeriana.
