Agentes de la NDLEA detuvieron a un empresario residente en Brasil en el aeropuerto de Lagos. El sujeto fue sorprendido importando 6,1 kilogramos de cocaína en estado líquido. La droga se encontraba camuflada estratégicamente entre camisas y toallas. El operativo permitió interceptar el cargamento antes de que ingresara al mercado local. Las autoridades nigerianas confirmaron la incautación del estupefaciente durante la inspección de equipaje. El detenido ahora enfrenta cargos por tráfico internacional de sustancias prohibidas. Este arresto resalta la vigilancia activa en los puntos de entrada del país.