Artesanos están encontrando soluciones creativas para mitigar los efectos de la crisis económica. Ante el alto costo del combustible para generadores, han recurrido a una alternativa innovadora: utilizar botellas de plástico PET descartadas. Estas botellas se emplean como depósitos de combustible improvisados, aprovechando la gravedad para alimentar los generadores. Esta técnica ingeniosa permite reducir significativamente los gastos en combustible, brindando un alivio económico. La iniciativa destaca la capacidad de adaptación y la búsqueda de soluciones sostenibles frente a la adversidad. Se espera que esta práctica se extienda, contribuyendo a disminuir la dependencia de combustibles costosos y a promover el reciclaje de plástico.