Soldados nigerianos abatieron a dos presuntos terroristas del grupo Lakurawa en el estado de Kebbi, en una operación que impidió un ataque planeado. Durante el enfrentamiento, las fuerzas de seguridad recuperaron rifles AK-47 y municiones. La acción se desarrolló en respuesta a la amenaza inminente que representaba el grupo. Las autoridades no han revelado detalles específicos sobre la ubicación exacta del incidente ni las circunstancias precisas del enfrentamiento. Este operativo representa un esfuerzo continuo por parte del ejército nigeriano para contrarrestar la actividad terrorista en la región. Se espera que las autoridades proporcionen más información en los próximos días. La recuperación de armamento reduce la capacidad operativa del grupo Lakurawa.