La inseguridad se intensifica en Nigeria con múltiples incidentes violentos reportados en varios estados. Al menos 22 personas, incluyendo trabajadores de la salud y personal de seguridad, fueron asesinadas en Plateau el domingo. Simultáneamente, en Ondo, pistoleros secuestraron a una madre y a sus dos hijos, además de atacar la residencia de un pastor. Los eventos han generado pánico en la ciudad de Owo. En Oyo, la violencia desencadenó protestas ciudadanas. Las autoridades no han emitido declaraciones oficiales sobre los motivos de estos ataques ni sobre posibles arrestos. La situación refleja un preocupante aumento de la criminalidad y la inestabilidad en la región.