El presidente de Nigeria ha ordenado una operación para capturar a los hombres armados responsables del secuestro de cientos de personas en la región de Níger, donde atacaron simultáneamente varias mezquitas durante la oración. Testigos presenciales reportan que podrían haber secuestrado hasta 500 personas, mientras que un portavoz policial confirma al menos 40 muertes. Un video circulante en redes sociales, que muestra a hombres armados y niños llorando, afirma la retención de 600 rehenes, cifra aún no verificada independientemente. Esta operación se produce en un contexto de creciente inseguridad en Nigeria, donde el secuestro masivo con fines de rescate es un problema persistente, exacerbado por la presencia de grupos como Boko Haram y bandas criminales. La comunidad de Dakera ha visto a más de 2000 personas huir a Benin debido al miedo a nuevos ataques. El gobierno nigeriano busca ahora a los secuestradores en los extensos bosques del noroeste del país.