Familias de las 13 personas secuestradas hace 60 días en la carretera Biu-Damaturu, incluyendo un bebé de siete meses, han solicitado públicamente ayuda a las autoridades nigerianas y a las fuerzas de seguridad. Los familiares se congregaron en las instalaciones de la Unión de Periodistas de Nigeria (NUJ) en Borno para expresar su angustia y exigir una intensificación de los esfuerzos de rescate. El secuestro ocurrió hace más de dos meses, generando creciente preocupación por la seguridad de los rehenes. Hasta el momento, no se ha informado sobre el paradero de los abducidos ni sobre avances significativos en las operaciones de rescate. Las familias temen por la vida de sus seres queridos y claman por una respuesta efectiva del gobierno. La situación pone de relieve la persistente inseguridad en la región y la vulnerabilidad de los civiles a los actos de violencia.