El Reino Unido ha anunciado un recorte del 50.2% en la ayuda al desarrollo para Nigeria, como parte de una reducción masiva de la asistencia internacional. Esta decisión se toma para priorizar gastos internos y aumentar el presupuesto de defensa británico. La medida se suma a una tendencia global de disminución en la asistencia exterior, con recortes también provenientes de Estados Unidos y Europa. Nigeria perderá una parte significativa de su financiación externa, impactando potencialmente en programas de desarrollo clave. El gobierno británico argumenta que estos cambios son necesarios para abordar prioridades domésticas. Este ajuste en la ayuda podría tener consecuencias económicas y sociales en Nigeria, hogar de la población más numerosa de África. La noticia fue reportada por Vanguard News.