Un ataque armado en un pueblo del estado de Kaduna, en el norte de Nigeria, ha dejado al menos 30 muertos, incluyendo a ocho niños, según reportes de residentes locales. El ataque ocurrió en la madrugada del lunes, sembrando el terror en la comunidad. Además de los fallecidos, cuatro personas resultaron heridas. Las circunstancias exactas del ataque aún están bajo investigación, pero los residentes culpan a grupos armados no identificados. Este incidente resalta la creciente inseguridad en la región, afectada por conflictos y violencia. Las autoridades no han emitido aún una declaración oficial sobre el suceso. La comunidad local se encuentra consternada por la pérdida de vidas, especialmente las de los niños.