El Senado nigeriano ha aprobado una reforma histórica del sistema policial, la más importante en casi un siglo. Esta nueva ley permitirá la creación de fuerzas policiales independientes en cada uno de los 36 estados del país, complementando a la policía federal existente. Anteriormente, Nigeria contaba únicamente con un cuerpo policial nacional centralizado y dirigido desde la capital, Abuja. Las autoridades confían en que esta descentralización contribuirá a mejorar la seguridad en un contexto de creciente inestabilidad. La reforma busca una respuesta más efectiva a los desafíos locales, pero aún quedan interrogantes sobre su implementación y financiación. Se espera que las nuevas fuerzas estatales trabajen en coordinación con la policía federal para garantizar la seguridad nacional. La medida representa un cambio significativo en la estructura de seguridad del país.