Organizaciones no gubernamentales (ONG) danesas han incrementado significativamente su número de asesores políticos y consultores de asuntos públicos. Este aumento, según la profesora Anne Binderkrantz, representa una intensificación de la actividad de lobby. Su investigación, presentada en un nuevo libro, revela una tendencia al alza en la influencia de estas organizaciones en el ámbito político. Si bien se considera un fenómeno democrático, también plantea preocupaciones sobre posibles desequilibrios en la jerarquía del sector civil. La creciente presencia de estos 'lobbies' es notable, especialmente en eventos como los que se celebran en Allinge. El estudio de Binderkrantz analiza las implicaciones de esta expansión en la representación de intereses y la dinámica del debate público en Dinamarca.