Neymar disputó sus primeros minutos con la selección brasileña en más de mil días, en el partido que Brasil ganó 3-0 contra Escocia. El delantero ingresó en el segundo tiempo, mostrando movilidad y jugando principalmente por la banda derecha del ataque. Su reaparición se produjo después de una larga ausencia debido a lesiones. Aunque su tiempo en el campo fue limitado a 20 minutos, su participación marcó su regreso al equipo nacional. El partido sirvió como preparación para futuros compromisos de Brasil. La actuación de Neymar fue vista como un calentamiento para recuperar su ritmo competitivo.