Brasil se consagró campeón de grupo al vencer a Escocia 3-0 en el Hard Rock Stadium de Miami. El partido estuvo marcado por el emotivo regreso de Neymar Júnior a la selección brasileña después de 981 días. El astro brasileño reveló que, abrumado por la emoción de volver a jugar, lloró solo en el vestuario al finalizar el encuentro. Neymar había estado ausente en los dos primeros partidos del Mundial debido a una lesión muscular sufrida contra Marruecos y Haití. Su reaparición fue celebrada por aficionados y compañeros, aunque la victoria colectiva no eclipsó su momento personal de intensa emoción. El jugador no ofreció más detalles sobre sus sentimientos, limitándose a confesar su llanto como expresión de la alegría por su regreso.