Entran en vigor hoy las nuevas zonificaciones para los parques nacionales de Tatras Bajas, Malá Fatra y Poloniny, así como para TANAP. A pesar de la implementación, los parques nacionales no tendrán control total sobre la mayoría de sus bosques, decisión que está siendo evaluada por la Comisión Europea en relación con el plan de recuperación. Durante un período de tres meses, los parques recibirán la administración de aproximadamente 55,000 hectáreas de tierras estatales, transferidas por Lesy SR. Se ha autorizado la caza en valles previamente protegidos como Tichá y Kôprová, generando preocupación entre conservacionistas. La decisión final sobre la conformidad con el plan de recuperación recaerá en la Comisión Europea. Este cambio en la gestión de los bosques plantea interrogantes sobre el futuro de la conservación en estas áreas protegidas.