La empresa Genesis ha decidido apoyar una petición para prohibir el uso de bombillas incandescentes. Esta medida surge tras un sondeo que revela cómo los costos de energía están afectando gravemente a los hogares. Según los datos, los neozelandeses están reduciendo sus desplazamientos en vehículo y bajando la temperatura del agua caliente. Asimismo, muchas familias se han visto obligadas a cancelar sus planes de vacaciones debido a la situación económica. A pesar de estos sacrificios, Genesis señala que la mayoría de los usuarios no sabe cuantificar el ahorro real. Específicamente, desconocen cuánto ahorrarían al migrar el transporte y la energía del hogar hacia la electricidad. La compañía busca así promover soluciones más eficientes para combatir la crisis energética actual.