Paul Newfield, director ejecutivo de la firma de inversión global Morrison, argumenta que Nueva Zelanda tiene el potencial de convertirse en un competidor importante en el mercado de centros de datos, incluso superando a los Estados Unidos. Según Newfield, la clave reside en una mayor y más rápida construcción de estos centros y en el desarrollo de infraestructura relacionada. Morrison actúa como gestor externo de Infratil, constructor de centros de datos, que posee aproximadamente el 50% de CDC Data Centres. La falta de inversión en esta área impide que Nueva Zelanda aproveche esta oportunidad de crecimiento económico. Newfield enfatiza la necesidad de actuar con rapidez para no perder terreno frente a otros mercados internacionales. El desarrollo de centros de datos robustos fortalecería la economía de Nueva Zelanda y la posicionaría como un hub tecnológico relevante. Esta expansión podría generar empleo y atraer inversión extranjera directa.