Miles de aficionados de Nueva Zelanda protagonizaron una marcha multitudinaria por las calles de Vancouver, anticipando el encuentro deportivo contra Egipto. La demostración de apoyo se realizó horas previas al partido, generando un ambiente festivo en la ciudad canadiense. Las autoridades locales facilitaron el desarrollo de la marcha, asegurando la seguridad de los participantes y transeúntes. El evento subraya el creciente interés y la pasión por el fútbol en Nueva Zelanda, a pesar de la distancia geográfica. Se espera que un número significativo de aficionados neozelandeses asista al partido en el estadio. La marcha sirvió como una exhibición vibrante del espíritu deportivo y la cultura de los aficionados de Nueva Zelanda.
