La bolsa de Nueva Zelanda experimentó un alza significativa, impulsada por el optimismo ante una posible desescalada de las tensiones en Irán y la expectación generada por el debut de SpaceX en los mercados estadounidenses. El índice S&P/NZX 50 cerró con un aumento de 191.7 puntos, equivalente a un 1.45%, alcanzando los 13,393.87 puntos. El volumen de operaciones alcanzó los 38.89 millones de acciones, con un valor total de 148.4 millones de dólares. Este incremento refleja un sentimiento positivo en el mercado, influenciado por factores geopolíticos y la anticipación de nuevos eventos corporativos. La mejora en las perspectivas de Oriente Medio contribuyó a la confianza de los inversores. El debut de SpaceX se perfila como un evento clave en los mercados de Estados Unidos, generando interés a nivel global.